Cirugía abdominal (histerectomía) Guía mexicana de lineamientos y técnicas quirúrgicas avanzadas (embolización, prehisterectomía y cirugía robótica)
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Tipo: ARTICULO
Areas terapeuticas
- Analgesía
Contenido
Los miomas uterinos, también conocidos como «leiomiomas», son los tumores benignos más comunes en la mujer en edad reproductiva, aunque menos del 1% posee el potencial de malignización. Su tamaño puede variar desde pocos milímetros hasta grandes tumores que producen síntomas de compresión y dolor.1, 2
Los miomas uterinos tienen una incidencia del 40% en mujeres en edad reproductiva, y hasta 70% en mujeres de 50 años.1
Los síntomas más comunes son:1, 3
Son dependientes de estrógenos y progesterona y generalmente tienen regresión en la menopausia.2
- Períodos menstruales abundantes
- Síntomas de compresión
- Dolor
- Asociados a infertilidad
- Sangrado vaginal
Factores de riesgo para miomas uterinos2
- Rango de edad desde 2-70 años con mayor incidencia entre los 35-45 años
- Nuliparidad
- Obesidad y sobrepeso
- Menarca temprana
- Menopausia tardía
- Tumores ováricos productores de estrógenos
- Ingesta de altas dosis de hormonales orales
Tratamiento farmacológico
El uso de análogos de la hormona liberadora de gonadotropina reduce significativamente los miomas hasta en un 60%, pero no se deben utilizar por más de 6 meses. Por su parte, la medroxiprogesterona se indica en pacientes perimenopáusicas para el manejo de la hemorragia.2
El uso de los AINE (antiinflamatorios no esteroides) se indica en el manejo del dolor, o en espera de tratamiento definitivo.2
El uso de dispositivos endouterinos con progestágenos es útil en el manejo de la hemorragia, con reducción de esta hasta en un 85% a los 3 meses.2
El tratamiento estándar de los miomas uterinos sintomáticos usualmente es conservador (histeroscopia, laparoscopia o miomectomía abierta) o radical (histerectomía), dependiendo del deseo reproductivo de la paciente.3
Hasta el 20% de las cirugías de miomectomía requieren una transfusión.3
Por lo general, los miomas uterinos se encuentran densamente vascularizados, de manera que la miomectomía puede resultar desafiante, con un riesgo incrementado de sangrado, tiempo quirúrgico prolongado, complicaciones postoperatorias y necesidad de transfusión.3
Tratamiento quirúrgico
En mujeres en edad reproductiva con deseo gestacional y que tienen fibromas, probablemente la miomectomía sea el tratamiento de elección cuando la paciente es candidata para tratamiento quirúrgico.1, 2
Es importante enfatizar que, en pacientes con fibromas e infertilidad, las opciones de embarazo deben maximizarse para disminuir los riesgos derivados de las miomectomías innecesarias.1

También es recomendable hacer una distinción entre la cirugía enfocada en la reproducción y la cirugía ginecológica, de modo que la ruta quirúrgica de elección en pacientes con deseo gestacional debe ser endoscópica, siempre que sea posible.1
Por lo tanto, la miomectomía histeroscópica y laparoscópica se han convertido en el estándar de oro de la cirugía mínimamente invasiva (CMI).1
Por consenso, se indica cirugía para los fibromas submucosos e intramurales que afectan la cavidad, pero no para los fibromas subserosos. Las recomendaciones actuales reconocen que los fibromas intramurales mayores o iguales a 4 cm, que no afectan la cavidad endometrial, deben ser eliminados. En estos casos, la ruta de elección para el enfoque quirúrgico es laparoscópica en comparación con la histeroscópica.1 Se incluyeron estudios clínicos controlados aleatorizados: 47 estudios con 5,102 mujeres.4
Los cuatro abordajes principales de un tratamiento quirúrgico radical (histerectomía) para enfermedad benigna como la miomatosis uterina son los siguientes:4
- Histerectomía abdominal
- Histerectomía vaginal
- Histerectomía laparoscópica
- Histerectomía asistida por robot
Un metaanálisis realizado por Aarts (et al., 2015) evaluó la efectividad y seguridad de los diferentes abordajes quirúrgicos de histerectomía para mujeres con trastornos benignos.4
Se incluyeron estudios clínicos controlados aleatorizados: 47 estudios con 5,102 mujeres.4
Se realizaron comparaciones entre histerectomía vaginal vs. abdominal (nueve estudios, 762 mujeres), histerectomía laparoscópica vs. abdominal (25 estudios, 2983 mujeres), histerectomía laparoscópica vs. vaginal (16 estudios, 1440 mujeres), e histerectomía laparoscópica vs. histerectomía robot-asistida (dos estudios, 152 mujeres); además, hubo estudios en los que se hicieron tres comparaciones (cuatro estudios, 410 mujeres).4
Los principales resultados fueron el retorno a las actividades normales, la satisfacción, la calidad de vida y las complicaciones quirúrgicas.4
También se incluyeron estudios en los que se compararon diferentes tipos de histerectomías laparoscópicas, entre las que se incluyen puerto único vs. múltiples puertos (tres estudios, 203 mujeres), histerectomía laparoscópica total vs. histerectomía vaginal asistida laparoscópicamente (un estudio, 101 mujeres) y mini-laparoscopía vs. histerectomía laparoscópica convencional (un estudio, 76 mujeres).4
Se encontró que la histerectomía vaginal resultó en un retorno más rápido a las actividades normales que la histerectomía abdominal. No hubo evidencia de una diferencia entre ellas para los otros desenlaces.4
La histerectomía laparoscópica también resultó en un retorno más rápido a las actividades normales que la histerectomía abdominal; sin embargo, las histerectomías laparoscópicas tuvieron un mayor riesgo de dañar la vejiga o el uréter.4
No hubo evidencia de una diferencia entre la histerectomía laparoscópica y la histerectomía vaginal o entre la histerectomía laparoscópica y la histerectomía asistida por robot para los desenlaces principales.4
Expuesto lo anterior, se concluye que la histerectomía vaginal debe realizarse siempre que sea posible; sin embargo, existen escenarios en los que resulta imposible. Por otro lado, tanto el enfoque laparoscópico como la histerectomía abdominal tienen sus pros y sus contras, pero deben ser incorporados en el proceso de toma de decisiones.4

La miomatosis uterina afecta a un gran porcentaje de mujeres en edad reproductiva.4
Los síntomas van desde asintomáticas hasta dolor, sangrado e infertilidad.4
El tratamiento puede ser dividido en farmacológico y quirúrgico, este último puede ser de tipo conservador (miomectomía) o radical (histerectomía).4
Dentro de los diferentes tipos de histerectomía, la histerectomía vaginal se asocia a un retorno rápido para la realización de las actividades del día a día. Si bien la histerectomía laparoscópica también se asoció a un retorno rápido para la realización de las actividades, incrementó el riesgo de daño a la vejiga o el uréter.4

Referencias
- Morales, H. S. G., López, R. R., López, G. G. P., Mondragón, P. J. C., Cortés, D. V., Hernández, H. S., Guiot, M. L., & Camacho, F. M. R. (2022). Surgical approach to uterine myomatosis in patients with infertility: open, laparoscopic, and robotic surgery; results according to the quantity of fibroids. JBRA assisted reproduction, 26(1), 44–49. https://doi.org/10.5935/1518-0557.20210049.
- Guía de Práctica Clínica para Diagnóstico y Tratamiento de Miomatosis Uterina, México: Instituto Mexicano del Seguro Social; 2010. http://www.imss.gob.mx/profesionales/guiasclinicas/Pages/guias.aspx.
- Juárez, M., Leal, M., Coronel, F. V. M., & Cardiel, L. E. (2022). Uterine artery embolization prior to hysterectomy as a prevention of the risk of hemorrhage. Revista Médica del Hospital General de México, 85(3). https://doi.org/10.24875/hgmx.22000008.
- Aarts, J. W., Nieboer, T. E., Johnson, N., Tavender, E., Garry, R., Mol, B. W., & Kluivers, K. B. (2015). Surgical approach to hysterectomy for benign gynaecological disease. The Cochrane database of systematic reviews, 2015(8), CD003677. https://doi.org/10.1002/14651858.CD003677.pub5.