Control del dolor cerca del final de la vida

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Tipo: ARTICULO

Areas terapeuticas

  • Analgesía

Contenido

El dolor es común en enfermedades limitantes y terminales, especialmente en los últimos meses de vida, por lo que es fundamental ofrecer un correcto manejo del mismo a los pacientes y, en esa medida, conocer las medidas farmacológicas y no farmacológicas disponibles.1
 

CUIDADOS AL FINAL DE LA VIDA

Dicho término se refiere a aquellas medidas de soporte y salud durante el tiempo estimado que antecede a un fallecimiento. Este concepto aplica, no sólo para el momento inmediato antes de que la respiración y el corazón se detengan, sino para todos los casos en que una persona adulta, debido a una o más comorbilidades, necesite de cuidados por días, semanas e incluso meses.2
 

CUIDADOS PALIATIVOS

Los cuidados paliativos son medidas orientadas al paciente y su familia con el fin de anticipar, prevenir y tratar el sufrimiento, así como optimizar su calidad de vida.
 

Los cuidados paliativos involucran necesidades físicas, intelectuales, emocionales, sociales y espirituales, y facilitan la autonomía del paciente, su acceso a información útil y su capacidad de decidir.2
 

Un estudio reciente encontró una prevalencia del dolor en personas de la tercera edad cercana al 60%, resultado considerablemente alto que aumenta a un 64% en pacientes con cáncer avanzado, según un metanálisis de 52 estudios. En quienes la quimioterapia curativa o paliativa ya no es factible, el porcentaje puede incrementar hasta un 75%.
 

Un tercio de todos los pacientes expresan dolor moderado a severo al final de sus vidas pero, según una revisión sistemática, se identificó una prevalencia en un 52.4% de ellos.2
 

La definición de una buena muerte incluye la perspectiva de los pacientes, los miembros de su familia y los proveedores de salud.2
 

Todos están de acuerdo que el núcleo de una buena muerte es un estado libre de dolor.
 

LAS BARRERAS PARA EL CUIDADO

Existen múltiples barreras que pueden impedir un manejo óptimo del dolor al final de la vida. Algunos son:
 

DEL PACIENTE Y FAMILIA

  • Negación por parte del paciente y sus familiares, al vincular el dolor con el deterioro

  • La creencia de que el incremento del dolor es signo de progresión de la enfermedad

  • Las creencias de que el dolor es parte natural de la enfermedad y no puede ser aliviado

  • Estoicismo

  • Factores afectivos y cognitivos

  • Miedo a la adicción y al abuso de sustancias
     

DE LOS PROVEEDORES DE SALUD

  • Inadecuada evaluación del dolor o negarla

  • No utilizar escalas de dolor designadas para las necesidades de cada paciente como se indica

  • No reconocer la naturaleza global del dolor, incluyendo factores psicológicos, sociales, culturales y espirituales

  • Miedo a hacer daño al ocasionar efectos adversos y tolerancia a la efectividad de los opiáceos

  • Miedo a la adicción

  • Miedo a problemas legales

  • Arrogancia del proveedor al no solicitar asistencia de un especialista en dolor o en cuidados paliativos

  • La exclusión de medidas efectivas concomitantes no farmacológicas
     

DEL SISTEMA DE SALUD

  • Formularios restrictivos, acceso limitado a opiáceos y prohibiciones de costos

  • Cobertura limitada del seguro médico

  • Falta de especialistas en dolor y cuidados paliativos

  • Falta de educación del dolor y recursos para casos complejos de control del mismo
     

Los pacientes moribundos deprimidos sienten tristeza y son incapaces de sentir placer con cualquier actividad. Se sienten desesperanzados, culpables y sin valor. Estos pacientes tienen necesidades especiales espirituales o existenciales, las cuales suelen exacerbar las condiciones de dolor.3
 

En pacientes con dolor severo refractarios, a cualquier medida, es necesaria la administración de agentes opiáceos u otros agentes a dosis que inducen una profunda sedación para lograr un adecuado control del dolor. Esto no significa que el opiáceo acelere la muerte del paciente. Aquellos pacientes que reciben opiáceos de manera crónica, se vuelven más tolerantes a los efectos depresores respiratorios. Los opiáceos adecuadamente administrados alivian el dolor, no inducen la muerte.3
 

El Colegio Americano de Médicos sostiene que es ético proveer analgesia incluso si hay riesgo de acelerar el fallecimiento, siempre y cuando se cuente con consentimiento informado y la intención del médico sea aliviar el dolor y sufrimiento, y no acortar la vida del paciente.3

Referencias

Referencias: 1.Davies, P. S. (2016). Pharmacologic pain management at the end of life. The Nurse Practitioner, 41 (5), 26–37. Recuperado de: https://doi.org/10.1097/01.npr.0000482376.29488.79 2. Coyne, P., Mulvenon, C., & Paice, J. A. (2018). American Society for Pain Management Nursing and Hospice and Palliative NursesAssociation Position Statement: Pain Management at the End of Life. Pain management nursing: official journal of the American Society of Pain Management Nurses, 19(1), 3–7. Recuperado de:https://doi.org/10.1016/j.pmn.2017.10.019 3. INTERNATIONAL ASSOCIATION FOR THE STUDY OF PAIN®. (2003). Pain Control Near the End of Life. Pain: Clinical Updates, vol. XI, No. 1: 1–6.