¿Cuáles son las diferencias entre el dolor muscular y el dolor óseo?
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Tipo: ARTICULO
Areas terapeuticas
- Analgesía
Padecimientos
- Contractura muscular
Contenido
El dolor muscular y el dolor de huesos son confundidos de manera frecuente; sin embargo, tanto sus orígenes como sus tratamientos son muy diferentes. Encontrar el origen correcto del dolor hará que se alivie más fácilmente.
El dolor es una de las principales causas de visita al médico, en particular los dolores musculares son una de las lesiones más frecuentes, sobre todo cuando se practica algún deporte.1
Por lo general, las lesiones musculares se producen por algún golpe, el daño depende de la intensidad del impacto, el estado de contracción del músculo, el músculo dañado y el momento en que se realizó el daño. Los principales sitios de lesión son en las uniones músculo-tendón.1

El padecimiento de dolor muscular afecta al 47% de los adultos, y del 39% al 45% de estas personas mantiene un dolor crónico que necesita atención médica.2
Además de las lesiones debidas a los golpes, también hay lesiones que tienen daños estructurales (involucran uniones secundarias) y no estructurales (las lesiones más comunes entre futbolistas), las cuales pueden ser causadas por fatiga, cambios en el entrenamiento, entrenamiento excesivo o desórdenes de la columna vertebral. Pero en general, este tipo de dolor puede involucrar ligamentos, músculos, nervios, tendones y estructuras que sostienen las extremidades.1, 2

La edad también es un factor de predisposición a lesiones musculares, por ejemplo: las lesiones en los tríceps son más comunes después de los 40 años.1
Por su parte, el dolor de huesos proviene, generalmente, de alguna patología ósea como edema en la médula ósea, osteomielitis, osteoartritis, fracturas y cáncer de hueso. La prevalencia de estos padecimientos es diversa, pero se puede destacar la osteoartritis, la cual afecta al 10% de hombres y 18% de mujeres mayores de 60 años.3

Es frecuente que el dolor de huesos sea tratado como efecto colateral de algún padecimiento mayor, de modo que los tratamientos se enfocan en curar el origen del dolor. Sin embargo, en el caso de la osteoartritis, lo que se quiere es evitar el avance de la enfermedad, por lo que el tratamiento del dolor es prolongado y debe estar supervisado por un médico para evitar intoxicaciones o daños gastrointestinales a largo plazo.3
Sin duda, el dolor es una de las afecciones más comunes, sin embargo, se debe acudir con el médico para que identifique su origen y el tratamiento más eficaz e integral para evitar un dolor crónico.2
Referencias
Referencia(s):
- Maffulli, N., Del Buono, A., Oliva, F., Giai Via, A., Frizziero, A., Barazzuol, M., Brancaccio, P., Freschi, M., Galletti, S., Lisitano, G., Melegati, G., Nanni, G., Pasta, G., Ramponi, C., Rizzo, D., Testa, V., & Valent, A. (2014). Muscle Injuries: A Brief Guide to Classification and Management. Translational medicine @ UniSa, 12, 14–18.
- El-Tallawy, S. N., Nalamasu, R., Salem, G. I., LeQuang, J., Pergolizzi, J. V., & Christo, P. J. (2021). Management of Musculoskeletal Pain: An Update with Emphasis on Chronic Musculoskeletal Pain. Pain and therapy, 10(1), 181–209. Recuperado de: https://doi.org/10.1007/s40122-021-00235-2.
- Nencini, S., & Ivanusic, J. J. (2016). The Physiology of Bone Pain. How Much Do We Really Know? Frontiers in physiology, 7, 157. Recuperado de: https://doi.org/10.3389/fphys.2016.00157