Depresión y salud cardiovascular
URL canonica: https://calculadoras.nmn.mx/articulo/depresion-salud-cardiovascular
Tipo: ARTICULO
Areas terapeuticas
- Cardiometabolico
Contenido
Las enfermedades cardiovasculares y la depresión son las dos causas principales de discapacidad en países desarrollados, y se espera que para el 2030 lo sea también en países de bajos ingresos.1
- La depresión es la enfermedad mental más prevalente con un riesgo de 6%-25% en la población general. En México, 15 de cada 100 personas sufren de depresión, de acuerdo con la información de la Dirección de Divulgación de la Ciencia de la UNAM.2, 3
De las personas que padecen algún tipo de discapacidad después de un Infarto al Miocardio, el 40% tiende a sufrir de depresión.1
- La palabra “depresión” tiene múltiples significados que varían, desde un episodio de estado de ánimo bajo, hasta un síndrome clínico crónico serio que puede ser severo, discapacitante y recurrente.1
- La depresión involucra muchos síntomas, como un estado de ánimo deprimido, una pérdida de interés en actividades recreativas, trastornos del sueño, fatiga o concentración inadecuada.1
- Los criterios para clasificar individualmente el espectro de los trastornos del estado de ánimo se pueden dividir en:
- Distimia (desorden del estado de ánimo).
- Duelo (reacción a una pérdida).
- Trastorno de ajuste con ánimo deprimido (una reacción limitada a un evento).
- Trastorno depresivo mayor (con un gran número y severidad de los síntomas asociados a depresión).
El ánimo deprimido es normalmente experimentado como una reacción a un evento coronario agudo o a una situación donde se amenazó la vida o el bienestar. Por lo que la forma más común de “depresión”, después de un evento cardiovascular, se debe a un trastorno de ajuste con ánimo deprimido.1
- El prevenir y manejar cualquier depresión en pacientes cardíacos es muy importante, ya que en los pacientes diagnosticados con trastorno depresivo mayor están en riesgo elevado de eventos futuros cardiovasculares y llegan a tener una mala calidad de vida.1
La depresión incrementa en 70% el riesgo de infarto al miocardio y 60% el riesgo de mortalidad por todas las causas.1
- Se ha reconocido que formas leves de depresión se encuentran en dos tercios de los pacientes hospitalizados después de un evento coronario, mientras que el 15% son diagnosticados con depresión mayor.1
- En pacientes con insuficiencia cardiaca, alrededor del 20% sufre depresión, y varía de acuerdo con la clase funcional, rondando entre el 10% en pacientes asintomáticos y el 40% en pacientes con baja clase funcional. Por su parte, la depresión en pacientes con insuficiencia cardiaca es un predictor independiente de mortalidad y rehospitalización.1
El 15%-20% de los pacientes con cirugía de bypass cardíaco sufren de trastorno depresivo mayor, y otro 15% experimenta depresión menor o ánimo deprimido.1
- La depresión puede conducir a eventos cardiovasculares en pacientes cardiópatas, o las enfermedades cardiovasculares pueden producir depresión. No cabe duda que la depresión es un marcador de riesgo independiente para nuevos eventos cardiovasculares, al igual que un peor pronóstico para pacientes cardiópatas.1
- El estudio INTERHEART encontró una prevalencia del 50% de depresión mayor en pacientes con antecedente de infarto al miocardio.1 Los pacientes con depresión, después de un infarto, tienen 3 veces más riesgo de mortalidad, incluso ajustando con otros factores de riesgo.1
- Algunos estudios han acumulado cierta evidencia de los potenciales mecanismos compartidos de las enfermedades cardiovasculares y la depresión.2 Al respecto, se ha encontrado un estado proinflamatorio en la depresión. Por su parte, los triglicéridos, la proteína C reactiva y la interleucina 6 se han ligado, causalmente, a la depresión, esto sugiere que la inflamación surgida en el sistema inmune puede ser este mecanismo compartido de inflamación-depresión-enfermedad cardiovascular.2
El trastorno depresivo mayor también se ha implicado en la alteración del eje hipotálamo-pituitaria-corteza adrenal, así como los niveles elevados de cortisol encontrados en el trastorno depresivo mayor. Esta hipercortisolemia ocasiona un incremento del riesgo de síndrome metabólico, intolerancia a la glucosa, hiperlipidemia e incremento de grasa visceral. Este síndrome metabólico no sólo incrementa el riesgo cardiovascular y el riesgo de diabetes, sino también conduce a una activación simpática.4
- El estrés y la ansiedad, ambos síntomas del trastorno depresivo mayor, pueden contribuir a la aterosclerosis. También el incremento de la activación y agregación plaquetaria, la disfunción endotelial han sido implicados como un vínculo entre el trastorno depresivo mayor y la cardiopatía isquémica coronaria.4

Imagen modificada de: Shao, M., Lin, X., Jiang, D., Tian, H., Xu, Y., Wang, L., Ji, F., Zhou, C., Song, X., & Zhuo, C. (2020). Depression and cardiovascular disease: Shared molecular mechanisms and clinical implications. Psychiatry Research, 285, 1–7.
La depresión y las enfermedades cardiovasculares están íntimamente ligadas fisiopatológicamente. Por ese motivo, se necesitan nuevos estudios para desarrollar intervenciones preventivas y tempranas que mejoren el pronóstico y el desenlace de estos dos trastornos tan prevalentes en nuestra población.
Referencias
Referencia(s):
- RHare, D. L., Toukhsati, S. R., Johansson, P., & Jaarsma, T. (2013). Depression and cardiovascular disease: a clinical review. European Heart Journal, 35(21), 1365–1372. Recuperado de: https://doi.org/10.1093/eurheartj/eht462
- Shao, M., Lin, X., Jiang, D., Tian, H., Xu, Y., Wang, L., Ji, F., Zhou, C., Song, X., & Zhuo, C. (2020). Depression and cardiovascular disease: Shared molecular mechanisms and clinical implications. Psychiatry Research, 285, 1–7. Recuperado de: https://doi.org/10.1016/j.psychres. 2020.112802
- UNAM. (2019). De cada 100 mexicanos, 15 padecen depresión. Boletín UNAM DGCS. Consultado el día 21 de junio del 2021. Recuperado de: https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2019_455.html
- Dhar, A. K., & Barton, D. A. (2016). Depression and the Link with Cardiovascular Disease. Frontiers in Psychiatry, 7. Recuperado de: https://doi.org/10.3389/fpsyt.2016.00033