Dislipidemia en la mujer

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Tipo: ARTICULO

Areas terapeuticas

  • Cardiometabolico

Padecimientos

  • Dislipidemia mixta

Contenido


El 20% de las mujeres tienen hipercolesterolemia con niveles arriba de 240 mg/dL y un gran porcentaje de ellas requerirán terapia farmacológica.1

 

  • Los diferentes cambios hormonales que las mujeres experimentan a lo largo de la vida están asociados a la menarca, pubertad, embarazo y menopausia; cada uno de estos cambios hormonales impactan en los niveles de lipoproteínas.
     
  • Por ejemplo, desde el nacimiento y durante la niñez, los niveles de colesterol son similares tanto en niños y niñas; siendo que el colesterol LDL comienza a incrementar en ambos (hombres y mujeres) después de los 20 años de edad. No obstante, en la pubertad y juventud, las concentraciones de colesterol HDL disminuyen en hombres, mientras que en las mujeres se mantienen estables. Durante la vida adulta, los niveles de colesterol HDL son 10 miligramos más bajos en hombres que en mujeres.1
     
  • Asimismo, durante el embarazo, existen cambios hormonales como la producción de gonadotropina coriónica humana, beta estradiol, progesterona e insulina; tales incrementos en la producción de hormonas se asocian a un incremento en el colesterol total, triglicéridos y niveles de colesterol LDL. De igual manera, se asocian a un aumento en la concentración de colesterol HDL.1

     

Los niveles plasmáticos de lipoproteína (a) se elevan durante el embarazo.1
 

  • Antes de la menopausia, las mujeres se encuentran protegidas de enfermedades cardiovasculares en comparación con los hombres; p. ej., la incidencia de un primer infarto es 10 años más tarde en mujeres comparado con los hombres. Al respecto, las hormonas sexuales femeninas tienen un rol fundamental en las diferencias encontradas de riesgo cardiovascular entre hombres y mujeres.2
     
  • Los estrógenos producidos en los ovarios tienen un efecto protector en contra de la aterosclerosis. Esta observación está confirmada por el incremento de riesgo cardiovascular observado en las mujeres menopáusicas, donde la producción estrogénica disminuye naturalmente.2
     
  • El estradiol tiene efectos a nivel hepático principalmente a travésd e su receptor de Estrógenos Alfa y Beta (ERa y ERb); la regulación del metabolismo lipídico se realiza mediante cambios en la señalización intracelular o en la transcripción de ciertos genes.2
     
  • Al llegar a la menopausia, las mujeres tienen riesgo de desarrollar hígado graso no alcohólico, dado que los estrógenos regulan el metabolismo de triglicéridos a nivel hepático, disminuyendo la síntesis a través del receptor ERa. Los estrógenos, a través de este mecanismo de reducción de lipogénesis, son los principales mediadores en la prevención de esteatosis.2
     
  • Algunos efectos protectores de los estrógenos en el hígado son indirectos al mecanismo de los receptores de estrógenos. Los estrógenos pueden limitar la liberación de ácidos grasos a nivel del tejidos adiposo en respuesta a la insulina y promover la beta oxidación de éstos a nivel muscular, por lo que limitan la captación de ácidos grasos a nivel hepático.2

 

Diversos estudios epidemiológicos han mostrado que las mujeres menopáusicas tienen niveles incrementados de LDL colesterol total y apolipoproteína B, comparado con las mujeres premenopáusicas.1

 

  • Por su parte, los niveles de colesterol LDL en las mujeres menopáusicas corresponden principalmente a partículas pequeñas de LDL con potencial aterogénico mayor. El colesterol HDL disminuye en este grupo de mujeres, mientras que la lipoproteína (a) aumenta en casos donde se realizan histerectomías y nefrectomías, pero no durante la menopausia natural.
     
  • El uso de anticonceptivos orales alteran los niveles de lipoproteínas de acuerdo con el tipo de fármaco (estrógeno o progestágeno). En general, aquellos con componente estrogénico incrementan los niveles de HDL y triglicéridos, y disminuyen los niveles de LDL, esto debido a una actividad incrementada de la lipasa hepática.
     
  • Las mujeres por lo general tienen niveles de HDL 10 mg/dL más alto que los hombres, por ese motivo las guías de la NCEP (National Cholesterol Education Panel Adult Treatment) consideran que los niveles de HDL menores a 50 mg/dL deben ser considerados un factor de riesgo cardiovascular en mujeres y en hombres 40 mg/dL.1

 

Por lo tanto, las mujeres con niveles de HDL menores a 50 mg/dL tienen un 30% de riesgo de mortalidad cardiovascular, y las mujeres con triglicéridos entre 200 y 399 tienen 65% de riesgo de mortalidad cardiovascular.

 

El riesgo cardiovascular en mujeres es superior al de los hombres, a pesar de tener la misma concentración y estar ajustado a otros factores de riesgo.1

 

  • A partir de 1999, y en el 2011, las guías de la Sociedad Americana del Corazón realizaron un apartado en las recomendaciones para enfermedades cardiovasculares en la mujer.3 En dichos apartados se recomienda lo siguiente para la prevención de enfermedades cardiovasculares:
     
  • LDL menor de 100mg/dL, HDL más de 50 mg/dL, triglicéridos <150 mg/dL y colesterol no HDL <103 mg/dL
     
  • En mujeres con enfermedad cardiovascular se recomienda niveles de colesterol LDL <100 mg/dL, y menor de 70 mg/dL en mujeres con evento reciente coronario y alto riesgo cardiovascular.3
     
  • El uso de estatinas difiere también en las mujeres con respecto a los hombres. Los estrógenos generan retención de agua y sodio, incrementando el volumen para fármacos lipofílicos, también existen mayores niveles de globulinas, y una mayor actividad de la citocromo p450 3A4, así como un menor índice de masa corporal y menor depuración renal que puede afectar la absorción de las estatinas; además, tienen mayor riesgo de presentar rabdomiolisis.3

Referencias

Referencia(s):

  1. OToth, P., & Phan, B. A. (2014). Dyslipidemia in women: etiology and management. International Journal of Women’s Health, 185. Recuperado de: https://doi.org/10.2147/ijwh.s38133 2. Palmisano, B. T., Zhu, L., & Stafford, J. M. (2017). “Role of Estrogens in the Regulation of Liver Lipid Metabolism”. En Sex and Gender Factors Affecting Metabolic Homeostasis, Diabetes and Obesity, Advances in Experimental Medicine and Biology, 1043, 227-256. Recuperado de: https://doi.or- g/10.1007/978-3-319-70178-3_12 3. Brar, A., M. Santana, J., O. Salifu, M., & D. Brown, C. (2019). Dyslipidemia in Special Populations, the Elderly, Women, HIV, Chronic Kidney Disease and ESRD, and Minority Groups. Dyslipidemia, 1-19. Recuperado de: https://doi.org/10.5772/intechopen.82831