Dismenorrea y endometriosis

URL canonica: https://calculadoras.nmn.mx/articulo/dismenorrea-endometriosis

Tipo: ARTICULO

Areas terapeuticas

  • Salud Femenina

Padecimientos

  • Dismenorrea

Contenido

La mayoría de las adolescentes (70-93%) tienen malestar relacionado con la menstruación.

 

Por un lado, la dismenorrea primaria es el dolor que ocurre durante la menstruación en ausencia de patología pélvica (véase el tópico: Dismenorrea: conceptos generales). Por otro lado, la dismenorrea secundaria es el dolor menstrual en presencia de una patología pélvica o secundaria a una condición médica.1

 

Una de estas causas secundarias se debe a la endometriosis, la cual se define como la presencia de glándulas endometriales y el estroma uterino fuera de su localización normal (dentro del útero).2

 

La endometriosis ronda el 10% de prevalencia en las mujeres en general, y hasta un 80% en mujeres con dolor pélvico crónico.2

 

Estimaciones tempranas de la prevalencia de endometriosis por laparoscopia (en adolescentes) van desde 19% al 73%, dependiendo de la serie. A su vez, revisiones más recientes han determinado una prevalencia de endometriosis del 62% en mujeres adolescentes con dolor pélvico o dismenorrea, que se sometieron a una laparoscopia en búsqueda del origen del dolor.2

 

Las adolescentes presentan, en su mayoría, un dolor pélvico no cíclico. Además, las lesiones endometriales visualizadas laparoscópicamente difieren en apariencia de aquellas lesiones observadas en mujeres adultas; las lesiones se observan de color rojizo o claras. Sin embargo, ambos factores contribuyen a un diagnóstico y tratamiento retrasado, lo cual puede afectar la funcionalidad y la fertilidad en la joven afectada.2

 

 

Los síntomas más comunes de la endometriosis en adolescentes son:

 

  • Dismenorrea: 64%
  • Menorragia: 44%
  • Sangrado uterino anormal: 60%
  • Síntomas gastrointestinales: 56%
  • Síntomas genitourinarios: 52%

 

Los factores de riesgo para endometriosis en mujeres adolescentes son:

 

  • Menarca temprana
  • Dismenorrea
  • Historia del asma
  • Historia familiar de primer grado con endometriosis
  • La presencia de malformaciones congénitas

 

Incidencia

 

Alrededor del 62% al 75% de las adolescentes, que se someten a cirugía laparoscópica por dolor pélvico crónico y/o dismenorrea, tienen endometriosis; y en el 70% de las mujeres que no responden a los AINEs o a la combinación de estos con anticonceptivos orales se encuentra esta patología.1

 

 

Existen diversas teorías que intentan explicar la endometriosis, entre ellas, la más aceptada es la menstruación retrógrada: consiste en que el fluido menstrual se aleja del útero a través de las trompas de falopio y trae consigo células madre mesenquimales endometriales, las cuales se unen al peritoneo.1

 

Por otro lado, la metaplasia celómica es cuando las células celómicas del peritoneo sufren metaplasia y se transforman en células endometriales; esto explica la presencia de endometriosis ovárica. Mientras que la diseminación linfática es cuando las células endometriales viajan a través de vasos linfáticos y se implantan en lugares distantes. Asimismo, la diseminación hematológica contempla que las células endometriales viajan a través del sistema vascular y se implantan en lugares distantes.1

 

Diagnóstico

 

  • Ultrasonido: un ultrasonido normal no descarta la endometriosis, ya que los estadios tempranos sin presencia de endometriomas no excluyen la enfermedad. Sin embargo, se pueden observar anomalías müllerianas y otras masas anexiales.
     
  • Tomografía computarizada: puede ser útil en la identificación de otras etiologías como apendicitis.
     
  • Resonancia magnética: cuando se compara con la laparoscopia, la resonancia magnética no tiene una buena sensibilidad, ya que la mayoría de las adolescentes serán diagnosticadas con enfermedad temprana y estos hallazgos raramente pueden observarse en una resonancia.1
     
  • Cirugía: el diagnóstico de endometriosis se realiza con la obtención de una muestra de tejido. Las muestras histológicas, a través de laparoscopia, pueden tener una tasa de falsos positivos altos.

     

Tratamiento

 

Como la endometriosis es una enfermedad crónica (estrógeno dependiente), muchos de los tratamientos están encaminados a suprimir la función ovárica.1

 

Los AINEs pueden utilizarse antes del inicio de la menstruación; sin embargo, no existe evidencia clara de un beneficio de los síntomas, comparados con placebo.1

 

Por un lado, las progestinas, las cuales incluyen tratamientos orales, intramusculares o dispositivos intrauterinos con levonorgestrel, demuestran una mejoría del 80%-100% en los síntomas, debido a sus propiedades antiangiogénicas, inmunomoduladoras y antiinflamatorias.1 Del mismo modo, las progestinas orales pueden utilizarse para lograr la supresión de la menstruación. Los medicamentos deben iniciarse con la dosis más baja posible e incrementar hasta que la supresión de la regla sea lograda.1

 

Los anticonceptivos hormonales son la primera línea de tratamiento médico debido a su seguridad, eficacia y bajo costo.1

 

Por su parte, los análogos de la hormona liberadora de gonadotrofinas (GNRH) mejoran los síntomas y el dolor asociados a la endometriosis, al inducir un estado de hipoginadismo por medio de la supresión del eje hipotálamo-hipófisis-ovario.

 

Aproximadamente, el 90% de los usuarios se vuelven amenorreicas. Los análogos de GNRH también pueden mejorar el dolor al reducir la inflamación, la angiogénesis e inducir apoptosis en las células endometriales.1

 

 

Respecto a los antiandrógenos, el acetato de ciproterona tiene propiedades antiandrogénicas y antigonadotrópicas; se encuentra disponible en combinación con estrógenos en un anticonceptivo hormonal y, al ser comparado con anticonceptivos convencionales, ha demostrado una mejoría del dolor en los 6 meses del tratamiento.1

 

Asimismo, la cirugía debe considerarse después de una falla en el tratamiento después de 3 a 6 meses. El ginecólogo a cargo debe estar familiarizado con el diagnóstico y tratamiento de endometriosis en adolescentes, debido a las diferencias que pueden presentarse en comparación con los casos de mujeres adultas.1

 

También las consideraciones postoperatorias son factores esenciales, ya que las pacientes deben continuar con un tratamiento hormonal y supresión menstrual para reducir la dismenorrea y la recurrencia de endometriomas.1

 

Referencias

Referencia(s):
 

  1. Sachedina, A., & Todd, N. (2020). Dysmenorrhea, Endometriosis and Chronic Pelvic Pain in Adolescents. Journal of clinical research in pediatric endocrinology, 12(1), 7–17. Recuperado de: https://doi.org/10.4274/jcrpe.galenos.2019.2019.S0217 2. Dessole, M., Melis, G. B., & Angioni, S. (2012). Endometriosis in Adolescence. Obstetrics and Gynecology International, 2012, 1–4. Recuperado de:https://doi.org/10.1155/2012/869191