Dolor musculoesquelético

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Tipo: ARTICULO

Areas terapeuticas

  • Analgesía

Padecimientos

  • Dolor musculoesquelético

Contenido

El dolor musculoesquelético crónico es un padecimiento que afecta a alrededor del 20% de la población adulta a nivel mundial, pero tiene una prevalencia mayor en mujeres de países de bajos recursos.1


La prevalencia de dolor de cuello en la clase trabajadora de la población general ronda un 30 a 50% y limita la actividad laboral en un 2 a 14%.


Los sitios más afectados de dolor musculoesquelético crónico son:

  • Dolor de cuello y hombro
  • Mialgia del músculo trapecio
  • Dolor por “latigazo cervical”
  • Dolor diseminado
  • Fibromialgia 1 al 4%
  • Dolor crónico masticatorio


Los pacientes con estas condiciones describen un amplio espectro de consecuencias negativas: depresión, debilidad, problemas de sueño, disminución del bienestar en general.1
 

En general, las enfermedades dolorosas representan el 21% de la discapacidad anual a nivel mundial, siendo el dolor lumbar el principal, seguido del trastorno depresivo, anemia por deficiencia de hierro y dolor de cuello.1
 

Los factores físicos, emocionales, psicológicos y sociales repercuten en el dolor agudo y crónico, por lo que actualmente se toma en cuenta el conocimiento biopsicosocial para un mejor desarrollo del tratamiento; sin embargo, los procedimientos de evaluación basados en mecanismos neurobiológicos del dolor, necesarios para optimizar el manejo del paciente con dolor crónico, aún es carente.1
 

Las inervaciones del hueso (que disminuyen la sensación de dolor) y las articulaciones varían en morfología, densidad y disposición de las fibras nerviosas.
 

  • El periostio posee la inervación más densa de cualquier compartimiento óseo; cuenta con fibras A delta y C, así como las cápsulas, ligamentos y meniscos, organizadas como una red cuyo propósito es detectar daños o distorsión al hueso cortical. Por su parte, las fibras C polimodales son las más representativas del tejido muscular; se encuentran en todas las estructuras articulares, a excepción del cartílago, el cual es aneural.2
     
  • La mayoría de los nociceptores de tipo calor/mecánico y polimodales tienen un umbral de estimulación alto. Algunos responden a contracciones musculares isquémicas, excediendo la máxima fuerza muscular.2
     
  • El tratamiento para el dolor musculoesquelético crónico debe ir acompañado de educación para el paciente: autoayuda, recursos educativos, opciones de manejo basadas en decisiones compartidas y medidas no farmacológicas como actividad física, descanso y ejercicio; sin embargo, la evaluación adecuada del paciente debe tomar en cuenta una historia clínica detallada, factores psicosociales y físicos, así como una evaluación neurológica completa. Solo se recomiendan estudios de imagen, si existe una sospecha clínica.3

 


El tratamiento debe ser multidisciplinario e incluir múltiples estrategias administradas en conjunto para facilitar la pronta recuperación y reinserción al trabajo laboral lo más pronto posible.3 Si éstas resultan ineficaces, debe de considerarse la prescripción de opiáceos después de una evaluación cuidadosa de:

  • Abuso de sustancias
  • La eficacia de una terapia para opiáceos a largo plazo
  • Monitoreo de adherencia
  • Monitoreo de efectos adversos
     

Existe una evidencia considerable acerca del uso de medicamentos combinados, asociados al manejo de la analgesia que trabajan a través de diferentes mecanismos de acción y en diferentes zonas, pero con menos efectos adversos que los convencionales.3
 

El método farmacológico es el más efectivo para el tratamiento del dolor.
 

Una amplia disponibilidad de analgésicos ha sido desarrollado para tratarlo, sobre todo el de tipo musculoesquelético. Por su parte, la OMS ha creado la escala de analgesia, guía clínica sobre los principios básicos para manejar el dolor en los pacientes, la cual especifica que debe priorizarse la ruta oral con dosis, de acuerdo con la intensidad y tipo de dolor.3

Referencias

Referencia(s):

  1. Gerdle, B., Ghafouri, B., Ernberg, M., & Larsson, B. (2014). Chronic musculoskeletal pain: review of mechanisms and biochemical biomarkers as assessed by the microdialysis technique. Journal of Pain Research, 313. Recuperado de: https://doi.org/10.2147/jpr.s59144 2.Puntillo, F., Giglio, M., Paladini, A., Perchiazzi, G., Viswanath, O., Urits, I., Sabbà, C., Varrassi, G., & Brienza, N. (2021). Pathophysiology of musculoskeletal pain: a narrative review. Therapeutic Advances in Musculoskeletal Disease. Recuperado de: https://doi.org/10.1177/1759720X21995067 3. El-Tallawy, S. N., Nalamasu, R., Salem, G. I., LeQuang, J. A. K., Pergolizzi, J. V., & Christo, P. J. (2021). Management of Musculoskeletal Pain: An Update with Emphasis on Chronic Musculoskeletal Pain. Pain and Therapy, 1–29. Recuperado de: https://doi.org/10.1007/s40122-021-00235-2