Guías clínicas de TDAH en el adulto
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Tipo: ARTICULO
Areas terapeuticas
- Sistema Nervioso Central
Padecimientos
- TDAH
Contenido
Se hace una síntesis de las recomendaciones de las guías clínicas en el trastorno de déficit de atención e hiperactividad en el adulto.
El Trastorno de Déficit de Atención (TDAH) suele considerarse un trastorno infantil que mejora con la edad; su prevalencia en adultos se subestima debido, quizás, a la falta de sensibilidad sobre los criterios del DSM-IV en dicho sector poblacional. Los estudios longitudinales a partir de una metodología estrictamente multimodal, sugieren una tasa de persistencia del TDAH, desde la infancia hasta la edad adulta, de aproximadamente 40-50%.(1)
Las guías NICE presentan recomendaciones para las personas con TDAH en las que se especifica que, si se presentan síntomas de TDAH sin diagnóstico previo en la infancia, deben ser remitidos para una evaluación por un especialista en salud mental especializado en TDAH.(2)
Los adultos que han sido tratados previamente por TDAH cuando eran niños o jóvenes, pero presentan síntomas como deterioro general de moderado a grave, y sugieren que continúa presente, deben ser remitidos a servicios psiquiátricos generales.(2)
Cabe destacar que el diagnóstico de TDAH debe ser realizado por un psiquiatra especializado, pediatra u otro profesional sanitario debidamente cualificado, con formación y experiencia. Ésta debe contar con una evaluación clínica y psicosocial completa de la persona que incluya los diferentes ámbitos y entornos de su vida cotidiana, así como su historial psiquiátrico y de desarrollo completo, informes sobre su estado mental y necesidades.(2)

Los síntomas de hiperactividad/impulsividad y/o inatención deben cumplir los criterios diagnósticos del DSM-5 o de la CIE-10 (hipercinético y causar un deterioro moderado en términos de discapacidades psicológicas, sociales, educativas u ocupacionales, basadas en la observación directa de múltiples entornos) para poder concluir que se trata de TDAH. Debe considerarse la medicación si los síntomas causan un declive significativo en la calidad de vida, aún después de su revisión y planificación pertinente.(2)
Los resultados comparativos entre la medicación y los procesos no farmacológicos, apoyan el uso de medicamentos; sin embargo, existen dudas sobre sus beneficios y efectos adversos a largo plazo. Cabe mencionar que el TDAH no tratado puede tener un impacto negativo en la vida de la persona que lo presenta; por ejemplo, por un menor rendimiento educativo y mayor riesgo de tener problemas con la ley.(2)
El tratamiento no farmacológico puede ser benéfico, aunque en menor medida, para los adultos que, a partir de una decisión informada, saben que tienen dificultades para tolerar la medicación, les resulta ineficaz o no pueden cumplir con ella. Al respecto, en las guías NICE se recomienda incluir un programa completo de Terapia Cognitiva Conductual (TCC) y una intervención psicológica de apoyo centrada en el TDAH, con seguimiento regular; además de una terapia combinada cuando la medicación no logró controlar los síntomas.(2)
Toda evaluación previa al proceso de resolución de TDAH debe tomar en cuenta la presencia de enfermedades mentales y del neurodesarrollo coexistentes, abuso de sustancias, desviación de estimulantes y el estado físico en general, con un énfasis en el aspecto cardiovascular. Sin embargo, no se requiere un electrocardiograma (ECG) antes de empezar a tomar estimulantes.
Por su parte, los procesos de primera línea para adultos con TDAH son la lisdexanfetamina y el metilfenidato. Es preciso considerar la lisdexanfetamina para quienes han tenido dosis adecuadas de metilfenidato durante seis semanas sin una reducción significativa de los síntomas.(2)

Por otro lado, el metilfenidato debe considerarse para los adultos que presentan resistencia a la lisdexanfetamina durante seis semanas. Si, por otra parte, se presenta intolerancia a largo plazo, la dexanfetamina o la atomoxetina pasan a ser la opción a considerar. Sobre lo anterior, se prefieren los de liberación modificada que los de liberación inmediata, ya que mejora la adherencia y disminuye el riesgo de mal uso.
Ante todo esto siempre debe notificarse cada uno de los cambios que se apliquen durante la terapia.
Si se experimenta un episodio psicótico o maníaco de tipo agudo, tiene que suspenderse cualquier medicación para el TDAH y considerar reiniciar o comenzar una nueva medicación; también se recomienda una monitorización de los efectos adversos, la adherencia y la efectividad de los medicamentos.(2)
El TDAH en adultos se encuentra subestimado; estos pacientes manifiestan cuadros hipercinéticos y deterioro moderado en términos de capacidades psicológicas, sociales, educativas u ocupacionales. El TDAH no tratado puede tener un impacto negativo en la vida de la persona que lo presenta; por ejemplo, ante un menor rendimiento educativo y mayor riesgo de tener problemas con la ley, en esa medida, se recomienda el uso de medicamentos.
Pero lo más importante de todo es considerar las necesidades de la persona en cuestión.
Referencias
Referencias: 1. Magnin E, Maurs C. Attention-deficit/hyperactivity disorder during adulthood. Rev Neurol (Paris). 2017; 173 (7-8): 506-515. Recuperado de: doi:10.1016/j.neurol.2017.07.008 2. Kendall T, Taylor E, Perez A, Taylor C. Attention deficit hyperactivity disorder: diagnosis and management (NG87). 2008; septiembre. Recuperado de: https://www.nice.org.uk/guidance/cg72