Incertidumbres actuales en la diferenciación entre dismenorrea primaria y secundaria
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Tipo: ARTICULO
Areas terapeuticas
- Analgesía
Padecimientos
- Dismenorrea
Contenido
La prevalencia mundial del dolor menstrual (dismenorrea) en adolescentes es alarmante, llegando hasta el 94%.1
Un tercio de las adolescentes experimenta dolor severo, y más del 20% regularmente falta a la escuela debido a la dismenorrea.1

La mayoría de las adolescentes experimentan dismenorrea primaria.1, 2
Este dolor también afecta la capacidad de concentrarse y estudiar.1
La dismenorrea primaria, que es dolor menstrual sin patología pélvica, generalmente comienza tras los ciclos ovulatorios, entre 6 y 12 meses después de la menarquia.2
La dismenorrea secundaria se debe a patologías pélvicas, siendo la endometriosis la causa más común.2
Aunque antes se creía rara en adolescentes, la endometriosis es una causa importante de dismenorrea secundaria. Sin embargo, la prevalencia comunitaria de endometriosis en adolescentes es desconocida, ya que la mayoría de la evidencia proviene de centros especializados.1
Existen retrasos bien documentados en el diagnóstico de endometriosis tanto en adultos como en adolescentes. Por lo que distinguir entre dismenorrea primaria y secundaria resulta crucial en la evaluación clínica.1
Hasta 2 tercios de las adolescentes con dolor pélvico crónico o dismenorrea que no responden a terapia hormonal o con AINE, tienen diagnóstico de endometriosis en el momento de realizar la laparoscopía.2
Existen numerosas incertidumbres en relación con los criterios de inclusión para estudios sobre dismenorrea primaria, ya que varían considerablemente, lo que ha generado inconsistencias en la definición y clasificación de esta condición.1

Representación gráfica de las incertidumbres subyacentes en la diferenciación entre dismenorrea primaria y secundaria.
En una revisión sistemática de 73 estudios se encontró que 37 se basaron en autoinformes de los participantes, 9 no diferenciaron entre dismenorrea primaria y secundaria, y 2 asumieron dismenorrea primaria basándose en la edad. La mayoría de estos enfoques no identifican de manera confiable la dismenorrea secundaria, lo que sugiere que muchos estudios sobre dismenorrea primaria podrían estar informando sobre dismenorrea no diferenciada.1
Asimismo, existen incertidumbres sobre los síntomas que diferencian la dismenorrea primaria de la secundaria. Cuando estas incertidumbres se incluyen en guías clínicas o herramientas de predicción de riesgo, pueden reforzar suposiciones erróneas.1
Para los clínicos que evalúan el dolor menstrual y la posible endometriosis, esto presenta un desafío.1
Los criterios diagnósticos de dismenorrea primaria se basan en estudios que probablemente incluyen casos de dismenorrea secundaria.1
Los desencadenantes para investigar la endometriosis se basan en relatos retrospectivos de pacientes ya diagnosticadas, pero se sabe poco sobre la prevalencia comunitaria o los síntomas en adolescentes sin diagnóstico.1
Esto crea un marco diagnóstico inestable. Además, la representación de la dismenorrea ha cambiado con el tiempo, desde ser casi “universal”, a “rara”, y luego nuevamente “común”, influenciada por factores sociales y políticos, persistiendo la idea de que “la menstruación debe ser discreta”, lo que contribuye a retrasos en el diagnóstico de la endometriosis.1

Representaciones esquemáticas de las preguntas, tensiones e incertidumbres en la diferenciación de la dismenorrea primaria de la secundaria.
La falta de una diferenciación clara entre dismenorrea primaria y secundaria y las inconsistencias en la investigación contribuyen a un marco diagnóstico inestable. Las suposiciones arraigadas en las guías clínicas pueden retrasar el diagnóstico de endometriosis, perpetuando un problema que impacta de manera significativa a las adolescentes. Por ese motivo, resulta esencial mejorar los criterios diagnósticos y la investigación sobre la prevalencia y síntomas de la endometriosis para optimizar la atención y diagnóstico temprano de estas pacientes.1, 2
Referencias
- Dixon, S., Taghinejadi, N., Duddy, C., Holloway, F., Vincent, K., & Ziebland, S. (2024). Adolescent dysmenorrhoea in general practice: tensions and uncertainties. Frontiers in reproductive health, 6, 1418269. https://doi.org/10.3389/frph.2024.1418269
- American College of Obstetricians and Gynecologists (2018). “Dysmenorrhea and endometriosis in the adolescent”. ACOG Committee Opinion No. 760. Obstet Gynecol, 132:e249–58. Recueprado de: https://www.acog.org/clinical/clinical-guidance/committee-opinion/articl...