Influencias demográficas y socioeconómicas en el dolor crónico

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Tipo: ARTICULO

Areas terapeuticas

  • Analgesía

Padecimientos

  • Dolor crónico

Contenido

El dolor crónico se ha definido en términos de su duración, lo cual permite considerar el mecanismo que lo produce. Por lo tanto, en algunas personas, eliminar la causa o modificar un proceso con un tratamiento eficaz, incluso después de años de dolor, conduce a la resolución del dolor. En otros, con el tiempo parece que el cuerpo se acostumbra al dolor continuo, y/o se vuelve resistente a terapias que inicialmente pueden haber sido bastante efectivas.1

Aproximadamente 25% de las personas con dolor, lo sufren a diario y el 14% reportan que el dolor es severo.1

De manera común, solo el 50% de las personas muestran alivio del dolor después del tratamiento. Algunos expertos proponen el concepto de "pegajosidad" para describir la resistencia del dolor a los tratamientos.1

 

Puntos claves asociados al dolor

La complejidad del dolor crónico y los factores que influyen en su desarrollo y persistencia son variados: 1

Entre el 15% y el 50% de los pacientes pueden experimentar dolor después de una cirugía, con un 10% a 15% de ellos sufriendo dolor severo.

El estrés crónico, puede aumentar la prevalencia del dolor y contribuir a que se presenten otras enfermedades.

Se estima que el 50% de los ancianos presentan dolor crónico.

Pero entre los ancianos que viven en residencias especiales para ellos, el porcentaje sube hasta el 80%.

En personas con trastorno depresivo mayor sin antecedentes de dolor previo, el 60% presenta un trastorno de dolor generalizado.

La genética juega un papel importante en la vulnerabilidad al dolor crónico, con genes específicos asociados a la severidad del dolor.

La manera en que nuestro cuerpo responde a los estímulos ambientales también puede alterar la expresión genética y contribuir a la persistencia del dolor y la respuesta a analgésicos.

La cronificación del dolor, como en el caso de la migraña, puede ser influenciada por el uso excesivo de medicamentos y el aumento del estrés.

Los opioides pueden inducir sensibilidad al dolor y alterar la estructura y función del cerebro, afectando la respuesta al dolor a largo plazo.

Múltiples interacciones: enfermedad (dolor), efectores (estrés, genéticos, etc.) y modulación posterior (cambios epigenéticos). El término “epigénesis” tal como se utiliza aquí se refiere a los cambios potenciales que pueden contribuir a la alteración de la función celular/neuronal a través de influencias no genéticas en la expresión génica.

Condiciones que favorecen la aparición del dolor crónico

Existen condiciones de nuestra vida diaria que pueden influir en la intensidad y duración de dolor, por ejemplo, un nivel socioeconómico bajo y una carga familiar de trabajo elevada están relacionados con la aparición de dolor crónico. El género es un modificador del efecto de la relación entre el nivel socioeconómico y el dolor crónico; es decir, esta relación es diferente entre hombres y mujeres: 2

En el caso de los hombres, se observaron mayores tasas de aparición de dolor crónico:

En los trabajadores calificados se puede tener un 27% más de riesgo.

En los empleados no manuales con menor nivel de exigencia existe 37% más de riesgo, en comparación con los trabajadores no calificados.

En los sujetos con una alta carga familiar hay un 39% más de riesgo en comparación con aquellos con una puntuación nula.

En los sujetos con trabajos activos se observa 27% más de riesgo, en comparación con aquellos con trabajos de baja exigencia.

En el caso de las mujeres, se observa una disminución de las tasas de aparición de dolor crónico:

En las empleadas no manuales de menor nivel hay un 18% menos riesgo, nivel intermedio 26% menos riesgo y nivel superior 45% menos riesgo, en comparación con las trabajadoras no cualificadas.

En las mujeres con baja carga familiar, que mostraron una menor tasa de aparición de dolor crónico 15% menos riesgo de tener dolor crónico.

En comparación con las mujeres con trabajos de baja tensión, aquellas con trabajos pasivos tienen 21% menos de riesgo de tener dolor crónico y trabajos de alta tensión incrementan 46% más riesgo de dolor crónico.

Nuestro cerebro controla el dolor

Seguro escuchaste la frase que dice que “el dolor es metal”, pero realmente cuánto tiene de cierto, lo vamos a descubrir enseguida:

La capacidad del cerebro para tener nuevas neuronas y nuevas conexiones entre ellas, se relaciona con cambios en la en la estructura, afectando la conectividad cerebral y la respuesta al dolor.

Alteraciones en el volumen de materia gris se observan en personas con dolor crónico, con un predominio de disminuciones del volumen.

La investigación sugiere que el estrés y los factores epigenéticos* influyen en la sensibilidad al dolor crónico.

Intervenciones como la terapia cognitivo-conductual y tratamientos farmacológicos pueden ayudar a remodelar redes neuronales alteradas.

La falta de plasticidad en la comunicación de las neuronas puede contribuir a la persistencia del dolor, creando un estado maladaptativo difícil de tratar.

*Epigenético: modificación de la expresión de los genes en respuesta a cambios en el medio ambiente.

Complejidad sináptica: La figura resume la complejidad de las neuronas normales (rojas) y anormales (moradas). Las conexiones entre neuronas alteradas tienen lugar en las vías (conectividad funcional o estructural) en la cronificación del dolor en las vías sensoriales, tálamo, corteza somatosensorial, y en las vías emocionales. Ensambles neuronales: Los ensambles neuronales representan poblaciones de células dentro de una estructura que normalmente funcionan de manera coordinada o sincronizada/temporal. Dichos ensambles normalmente actúan de manera similar para producir una acción o función específica de una manera basada en la “experiencia” o memoria pasada. El concepto es que el ensamble es interdependiente y cohesivo como resultado del patrón de conexiones sinápticas. Como tal, los ensambles pueden fallar cuando se reducen los procesos de conexión neuronal. Las neuronas dentro de los ensambles pueden activar o inhibir de manera cohesiva a otros miembros del ensamble.1

¿Qué podemos hacer para disminuir el dolor?

Si bien, algunas veces el dolor puede ser muy abrumador, seguro con la ayuda de un profesional de la salud puedes abordar el tratamiento del dolor de manera integral: 1

Los tratamientos actuales para el dolor podrían adaptarse a cada persona y abordar mecanismos que originan el dolor.

Se propone utilizar tratamientos combinados.

La terapia cognitivo-conductual es una opción para cambiar la percepción del dolor crónico.

Se sugieren intervenciones tanto psicológicas como farmacológicas.

La medicina personalizada para el dolor debe considerar los antecedentes familiares y antecedentes psicológicos.

 

Conclusiones

Conocer la neurobiología del dolor y el origen del dolor pueden ayudar a mejorar la eficacia de los tratamientos que se prescriben.1

 

 

Referencias

  1. Borsook, David, Youssef, Andrew, Simons, Laura, Elman, Igor & Eccleston, Christopher. (2018). When pain gets stuck: the evolution of pain chronification and treatment resistance.  Pain, 159, 2421-2436. https://doi.org/10.1097/j.pain.0000000000001401
  2. Prego-Domínguez, J., Skillgate, E., Orsini, N., & Takkouche, B. (2022). Social factors and chronic pain: the modifying effect of sex in the Stockholm Public Health Cohort Study. Rheumatology (Oxford, England), 61(5), 1802–1809. https://doi.org/10.1093/rheumatology/keab528