Presión Arterial

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Tipo: ARTICULO

Areas terapeuticas

  • Cardiometabolico

Padecimientos

  • Hipertensión arterial sistémica

Contenido

La función de la circulación es asegurarse de que los tejidos cubran sus necesidades de nutrición, transportar los productos de desecho del metabolismo, hacer llegar las hormonas a su sitio de acción y mantener un ambiente apropiado para que las células completen sus funciones.

 

El cuerpo controla la presión arterial y el corazón para asegurarse de que todos los tejidos reciban la sangre necesaria. La circulación está principalmente compuesta de arterias y venas. Las arterias son vasos que salen del corazón y transportan sangre con alta presión hacia los tejidos. Para mantener la presión, las arterias tienen músculo en sus paredes. Las venas son vasos que transportan sangre hacia el corazón con baja presión. Por tanto, las paredes de las venas son delgadas, pero con suficiente músculo para adaptarse al flujo. El corazón bombea sangre a las arterias de forma pulsátil, por eso, la presión arterial se alterna entre el nivel sistólico (alto) y el diastólico (bajo). 

 

 

 

 

El flujo de sangre en un vaso sanguíneo depende de dos factores:

  • La diferencia de presión a lo largo del vaso
  • La resistencia del vaso al paso de sangre

 

La sangre es un fluido, y los fluidos viajan de donde hay más presión a donde hay menos. La resistencia del vaso al paso de la sangre depende de su diámetro; a mayor diámetro, menor resistencia. Los cambios en la presión arterial no se reflejan de forma proporcional en el flujo de sangre en el cuerpo. Cuando la presión arterial aumenta, empuja la sangre hacia los vasos con más fuerza y causa que se distiendan. Entonces, si la presión aumenta 50mmHg, el flujo de sangre aumenta de cuatro a seis veces por la fuerza con la que fluye y por el aumento del diámetro del vaso sanguíneo. Así, se puede entender por qué la presión alta puede causar consecuencias graves en los órganos.

 

La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce sobre la pared del vaso y habitualmente se mide en milímetros de mercurio. Para medirla, los profesionales de la salud usan dispositivos manuales o automáticos que siguen el mismo principio. Un mango inflable se coloca en el brazo o antebrazo y se infla hasta ocluir el flujo de sangre arterial. Después, la presión se libera lentamente hasta que se escuchan o censan pulsaciones. El orden e intensidad de las pulsaciones determina la presión sistólica y diastólica. 

 

 

Referencias

Referencia(s):

 

  1. Guyton, A. C., & Hall, J. E. 1. (2006). Textbook of Medical physiology (11 edición). Philadelphia: New Delhi: Elsevier Saunders.
     
  2. Chopra, S., Baby, C., & Jacob, J. J. (2011). Neuro-endocrine regulation of blood pressure. Indian Journal of Endocrinology and Metabolism, 15(Suppl4), S281-8. https://doi.org/10.4103/2230-8210.86860