Primeros pasos en el manejo de la Diabesidad
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Tipo: ARTICULO
Areas terapeuticas
- Cardiometabolico
Padecimientos
- Diabesidad
Contenido
La diabetes mellitus tipo 2 (DMT2) y la obesidad están interconectadas y comparten mecanismos fisiopatológicos comunes de origen de la enfermedad, especialmente comportamientos adversos relacionados con el estilo de vida.1
El primer paso en el manejo de la diabesidad, son las intervenciones que influyan en la pérdida de peso, como cambios en estilo de vida (dieta y ejercicio).1

Se ha sugerido que una pérdida de peso de 15 kg puede inducir la remisión de la DMT2 en alrededor del 70% de los individuos. Lograr la pérdida de peso a través de la restricción dietética puede ser difícil y desafiante, y en última instancia, tiene como objetivo revertir los mecanismos inducidos por el exceso de consumo de nutrientes.1
Incluso pequeños cambios, como la pérdida de 5 kg de peso, disminuyen la glucemia en ayuno y mejoran la sensibilidad a la insulina en el tejido adiposo, muscular y hepático.1
Modificaciones dietéticas
Dietas bajas en carbohidratos, de bajo índice glucémico, de estilo mediterráneo y alta en proteínas conducen a una mejora significativa en el control glucémico.1
La dieta mediterránea y la alta en proteínas también han demostrado reducir el riesgo cardiovascular en pacientes con diabetes, por lo que deben considerarse. Al respecto, investigaciones recientes (Ozsoy et al., 2022) abordaron la posibilidad de modular la microbiota intestinal a través de la dieta, alterando así las vías de neurotransmisores de saciedad y sensibilidad a la insulina. Se sugirió que quizás la dieta mediterránea tendría éxito en lograr un equilibrio variado en el microbioma intestinal.1
Se han descrito muchas intervenciones dietéticas para modular específicamente la microbiota intestinal. Algunos estudios han mostrado que a través de una dieta hipocalórica, baja en grasas o carbohidratos, se puede promover un aumento en bacteroidetes y disminuir firmicutes (véase el tópico ¿Qué es la Diabesidad?). Sin embargo, cuando se combina con una dieta mediterránea, esta estrategia maximiza los resultados.2
Dieta mediterránea
La dieta mediterránea ha sido relacionada con una amplia gama de beneficios en pacientes con diabesidad, en parte debido a su capacidad para regular las poblaciones microbianas, mejorando el crecimiento de Lactobacillus sp., Bifidobacterium sp., y Prevotella sp., así como limitando el desarrollo de Clostridium sp.2
Esta dieta rica en fibra y algunos compuestos vegetales se asociaron con niveles más altos de Akkermansia muciniphila y Faecalibacterium prausnitzii, proporcionando una reducción en la endotoxemia en pacientes con DMT2.2
Algunos alimentos específicos que podrían ser interesantes considerar en el manejo clínico de la diabesidad son el cacao o la canela, debido a su alto contenido de polifenoles, un modulador fundamental de la microbiota intestinal.2
Este compuesto se ha relacionado con efectos positivos en la sensibilidad a la insulina, la homeostasis de la glucosa y otros parámetros metabólicos.2
La abundancia de grasas poliinsaturadas en la dieta mediterránea, especialmente en ácidos grasos eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA), ha demostrado promover las poblaciones del género Roseburia y F. prausnitzii, teniendo un efecto protector contra la DMT2.2
El éxito de esta dieta en la corrección de la disbiosis intestinal se debe en gran medida a sus compuestos prebióticos.2
Los prebióticos son sustancias contenidas en ciertos alimentos que pueden modular la composición de la microbiota intestinal, influenciando la homeostasis energética, la saciedad y el control del peso, la producción de ácidos grasos de cadena corta, suprimiendo el crecimiento de patógenos y acciones inmunomoduladoras.2
Una gran variedad de prebióticos, como la inulina y los fructooligosacáridos, galactooligosacáridos, polidextrosa, lactulosa, ciclodextrinas, xilooligosacáridos o triphala han sido descritos.2
Los probióticos también pueden contribuir significativamente a la gestión clínica de la diabesidad.2
Los probióticos podrían definirse como productos o alimentos que contienen microorganismos vivos, los cuales, en un número adecuado, pueden resultar beneficiosos para la salud del huésped. El uso de diferentes cepas de Bifidobacterium y Lactobacillus se ha asociado con una reducción en el IMC, la presión arterial y los triglicéridos en sangre.2

Actividad física
La actividad física regular, independientemente de la pérdida de peso asociada, ha demostrado mejorar el HbA1c y la sensibilidad a la insulina.1


El ejercicio conlleva una variedad de beneficios, incluida la reducción del tejido adiposo visceral, la mejora de los lípidos y la presión arterial, y por lo tanto, una reducción en el riesgo cardiometabólico.1
Los efectos parecen ser proporcionales al gasto energético, es decir, a las calorías totales quemadas, en lugar del tipo de ejercicio en sí mismo. Por lo tanto, los programas de ejercicio deben ser personalizados y adaptados a las preferencias del paciente y a las comorbilidades.1
A pesar de la mejora en los parámetros bioquímicos, el ejercicio por sí solo no parece conducir a la remisión de la diabetes.1
Por lo tanto, se recomienda un programa combinado de dieta y ejercicio para lograr el mejor resultado posible.1
El manejo efectivo de la diabetes tipo 2 y la obesidad (diabesidad) requiere un enfoque integral que además del tratamiento farmacológico adecuado incluya cambios en el estilo de vida como la dieta (a través de efectos de déficit calórico y a través de la modulación de la microbiota intestinal), y el ejercicio regular. Para ello, resulta importante personalizar los programas de tratamiento según las preferencias y comorbilidades de los pacientes, ya que es fundamental para obtener los mejores resultados a largo plazo en el control de estas condiciones metabólicas.1, 2
Referencias
- Michaelidou, M., Pappachan, J. M., & Jeeyavudeen, M. S. (2023). Management of diabesity: Current concepts. World journal of diabetes, 14(4), 396–411. https://doi.org/10.4239/wjd.v14.i4.396
- Ortega, M. A., Fraile-Martínez, O., Naya, I., García-Honduvilla, N., Álvarez-Mon, M., Buján, J., Asúnsolo, Á., & de la Torre, B. (2020). Type 2 Diabetes Mellitus Associated with Obesity (Diabesity). The Central Role of Gut Microbiota and Its Translational Applications. Nutrients, 12(9), 2749. https://doi.org/10.3390/nu12092749